Es uno de los momentos más esperados por papás y mamás. El momento en que el niño empieza a andar. Desde luego que es muy emocionante.

Pero, cuando da sus primeros pasos, ves que camina con los pies hacia adentro. Observas —o mejor dicho, piensas— que algo no va bien. Que no es la manera más natural de caminar.

Si ves que tu hijo anda con las puntas hacia adentro, ¿te has de preocupar? ¿Es conveniente acudir a un podólogo especializado en podología infantil?

Para aclarar todas tus dudas es muy interesante que acudas a un podólogo infantil. Nosotros, en nuestra clínica Poyatos, estaremos encantados de responder a todas tus preguntas pero te adelantamos una respuesta: si el niño a los 6 años no ha corregido solo la pisada, hay que ir al podólogo.

Preguntas que también vamos a responder en este post y que, ya verás, te van a resultar la mar de interesantes.

Causas por las que mi hijo anda con el pie torcido hacia dentro

Mi niño anda con las puntas hacia dentro ¿Cómo corregirlo

Las causas pueden ser las siguientes

1. Metatarsus Adductus

En este caso, los pies están curvados hacia adentro desde el nacimiento. Es producto de la posición del bebé en el útero de la madre.

Generalmente, se resuelve solo durante los primeros meses de vida​​, y más en concreto entre los 4 y 6 meses.

Es evidente que el niño todavía no ha empezado a caminar, pero se le pueden observar las puntas hacia adentro cuando está en posición de descanso.

Si ves que han pasado 6 meses, y la curva del pie es muy pronunciada, sí que te aconsejamos que nos visites.

2. Torsión Tibial Interna​​

Si un niño camina con los pies hacia dentro después de dos años de vida, es posible que estamos ante una torsión de tibia interna.

Como su propio nombre indica, el niño tiene una deformación en la tibia.

Es un problema que suele mejorar por sí solo y que no necesita de tratamiento. Por nuestra experiencia te podemos decir que desaparece en la edad escolar.

3. Torsión Femoral Medial

Es la causa más probable entre niños con edades comprendidas entre los 3 y los 10 años.

Con este término nos estamos refiriendo a una deformación del fémur.

Esta deformación es la responsable de que tanto rodillas como pies «apunten» hacia dentro.

También se corrige de forma natural, aunque habrá que esperar a los diez años, aproximadamente.

Atención. Porque si pasados los diez años no se ha corregido, es posible que el especialista en podología pueda recomendar una cirugía

Consecuencias de caminar con los pies hacia dentro

Mi niño anda con las puntas hacia dentro

Como has visto en el apartado anterior, en la mayoría de los casos, caminar con los pies hacia dentro no tiene consecuencias graves y tiende a resolverse por sí solo sin tratamiento.

Sin embargo, si persiste más allá de la edad esperada para la autocorrección, podría llevar a:

  • Dificultades para correr o tropezones frecuentes: Porque puede llegar a afectar la coordinación y aumentar el riesgo de caídas.
  • Desgaste desigual del calzado: Indicativo de que la marcha no es equilibrada.
  • Posibles problemas de autoestima: Porque el niño observa que camina de manera diferente al resto.

Pero las estadísticas indican que tan solo en un 1 por ciento de los casos estos problemas persisten cuando se llega a adulto.

Y rara vez se necesita una intervención quirúrgica.

No obstante, y pesar de este porcentaje, es siempre más que interesante acudir a un especialista que descarte cualquier problema futuro.

Porque de lo contrario, si el problema persiste y no se trata, las consecuencias pueden ser:

  • Dolor crónico o molestias: Aunque es raro, si no se trata el niño puede tener dolor y molestias cuando llega a adulto.
  • Limitaciones en la actividad física: Los niños pueden experimentar restricciones en ciertos deportes o actividades.
  • Problemas posturales.

¿Es necesario acudir al podólogo?

Siempre es interesante consultar con un podólogo pediátrico infantil, sobre todo si:

  1. Ves que el problema persiste más allá de los 6 años.
  2. Hay signos de dolor, incomodidad, o limitación en las actividades normales del niño.
  3. Observas un empeoramiento de la condición con el tiempo.

Como ya te hemos dicho, nosotros, en Clínica Poyatos, estaremos encantados de atenderte y resolver todas tus dudas si ves que tu hijo anda con los pies hacia adentro.

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